lunes, 3 de julio de 2017

¿Cómo conseguir que alguien valore tu obra objetivamente?




Antes de meternos en harina, convendrá explicar qué es un informe de lectura. Simplemente se trata de un documento con una extensión de entre 7 y 20 páginas, sobre un libro que va a ser publicado. Conviene que, antes de contratar este servicio, tengas las cosas claras y que estés dispuesto a asumir que tu libro no es perfecto y que necesitas saber dónde están los fallos que pueden hacer que fracase. Por eso deberías planterate las siguientes preguntas:


¿Qué contiene? 

No hay un esquema preestablecido, pero la mayoría incluyen, o deberían incluir secciones como una ficha técnica en la que vienen detallados los nombres de los protagonistas, si se trata de una obra de ficción o una valoración pormenoriozada de aquellos elementos que se pueden mejorar y de las partes conviene modificar o eliminar. En definitiva es un documento que busca asesorar de manera profesional al escritor, tanto si va a publicar con una editorial como a lanzarse a la aventura de autopublicar.

En resumen, estos son las secciones habituales:

Ficha técnica.
Sinopsis
Análisis de personajes (si, dentro de los informes de lectura, es un informe literario) 
Características a modificar o eliminar
Puntos débiles a reforzar
Estilo. 
Tipo de lector al que puede ir dirigido.
Valoración general.

El orden no tiene por qué ser el mismo. Lo más importante es que esté exhaustivamente detallado, que sea claro y útil.

¿Qué NO es un informe de lectura? 

No es una crítica literaria ni una corrección ortotipográfica o de estilo. El informe de lectura va mucho más allá y nace con la misión de ayudar al escritor en los primeros bosquejos de su obra. 

Tampoco es una primera valoración hecha por un editor. Son cosas totalmente distintas, ya que, para un editor, no es necesario leer una obra a conciencia para saber que no cumple unos requisitos mínimos para ser publicada. Aunque sí puedes acompañar tu libro de un informe de lectura, lo que puede garantizar ante el editor, en cierto modo, que es un libro que merece la pena ser publicado. 




¿Quién lo hace? 

Estos informes los encargan los autores, o incluso las propias editoriales, a lectores profesionales; es decir, a expertos del mundo de las letras como filólogos, guionistas, escritores premiados o que han impartido talleres de escritura creativa… Por desgracia, existe mucho intrusismo en este terreno y no todos los que ofrecen informes de lecturas son fiables; así que, siempre que acudas a sus servicios, asegúrate de que son profesionales o, al menos, comprueba que tienen experiencia en el mundo de la creación literaria.   

¿Por qué pedirlo? 

Es una forma realista de ver si merece la pena que tu obra sea publicada. Tienes que ver el informe de lectura como un punto de apoyo para mejorar tu libro. Pero recuerda: el lector profesional te puede aconsejar, te puede guiar, pero lo que no puede hacer es escribir partes del libro por ti. Eso significa que la última palabra respecto a tu obra la tienes tú, que para algo tienes su autoría, y por tanto la capacidad de hacer y deshacer en tus páginas. 



Si quieres un informe de lectura clica aquí



¿Para qué sirve?

Si dijéramos que «para disponer de un enfoque más objetivo de tu obra» nos quedaríamos cortos, ya que eso lo puede hacer cualquier lector beta. Un informe de lectura te ayuda a que veas cuáles son los puntos débiles y te indica cuál es la mejor forma de «recalibrarlos». Por supuesto, también debe resaltar aquellos aspectos que ya funcionan o que no habría que retocar, para que seas consciente de tus aciertos (no todo va a ser malo). 

Pero no nos desviemos. Los informes de lectura se utilizan sobre todo, para enviarlos a las editoriales y para que, así, los editores sepan si es conveniente publicar el libro, si puede ser comercial, si tiene calidad artística… 

Para los autores que prefieren autopublicar, también es una forma de saber, de manera  realista, qué posibilidades tienen de que sus libros tengan éxito.  

¿Es caro? 

Depende. Un informe de lectura puede oscilar entre los 200€ y los 1000€. El precio varía muchísimo en función de las tarifas que aplique el profesional al que le has encargado la tarea, que probablemente se regirá por la cantidad de palabras o de páginas que contenga tu libro. De buenas a primeras, parece caro, pero ten en cuenta que esa persona va a dedicar una buena cantidad de horas a analizar tu manuscrito en profundidad y que va a tener que reflexionar mucho, por lo que no se podrá tomar tu obra a la ligera. Eso implica que, hasta llegar a diseccionar tu libro a conciencia para detectar sus puntos débiles, ha tenido que dedicar años, esfuerzo y dinero para formarse, igual que lo haría un abogado o un dentista, por ejemplo. Porque, como ya sabes, atesorar conocimientos para dirigirlos a un área profesional requiere preparación y dedicación exclusiva.  

¿Para qué NO sirve? 

Es importante que seas consciente de que un informe de lectura NO va a ayudarte a vender más libros —al menos, no directamente, aunque sería lo deseable—, sino a mejorar la calidad de tu manuscrito, sea este de ficción o no. Una cosa es vender libros y otra es que estos tengan enjundia (como sabrás, los bestsellers no son siempre lecturas sustanciosas). Y por «mejorar la calidad» nos referimos a desarrollar ideas, tramas, personajes, etc. hasta que alcancen mayor consistencia que la que tenían originalmente. 

¿Es lo mismo un informe de lectura que un informe literario? No. Un informe de lectura abarca cualquier tipo de texto, mientras que el informe literario simplemente abarca las obras de ficción. Por tanto, el informe literario estaría englobado dentro del informe de lectura.




¿No hay otra forma de conseguir asesoramiento?

Si no te convence la posibilidad de disponer de un informe de lectura, también puedes recurrir a las tutorías, lo que hoy se conoce como coaching o mentoring,; es decir, contactar con el lector profesional a través de internet (Skype, emails, redes sociales, etc.) para guiarte en tiempo real, por decirlo así. 
El tiempo y el precio de consulta dependerá de lo que establezca el lector profesional.

Por otro lado, lo normal es que los lectores profesionales ofrezcan ambos servicios: informes de lectura y coaching. Así que infórmate bien de las condiciones de sus servicios, y por supuesto, lee bien la letra pequeña (de hecho, no debería haber letra pequeña, porque las condiciones deben estar claras desde el primer momento).

¿Hay algo más que necesites saber sobre los informes de lectura y el coaching? ¿Has recurrido alguna vez a un lector profesional? Comparte tus curiosidades y experiencias en los comentarios.
                                                                                                 Escrito por @NLutefisk


Y si te ha gustado suscríbete en #AyudaParaEscritores
* Obligatorio

1 comentario:

  1. Serias recomendaciones pero toma en cuenta que la mayoría de autores principiantes no tienen dinero. Ni saben si tendrá éxito su obra para recuperar su inversión. Es aventurado escribir y publicar un libro, sobre todo en un mercado tan fluctuante como el editorial. Me pregunto, ¿los escritores del pasado contaron con la ayuda de profesionales? ¿Se las ingeniaron solos? Tal vez sólo contaron con amigos que les ayudaron a ver objetivamente su obra.

    Estoy de acuerdo que un informe de lectura lleva tiempo y cueste mucho dinero. La corrección ortipográfica o de estilo, también. Sería recomendable que autores noveles se apoyaran mutuamente para analizar una obra. Un profesor de literatura los puede ayudar. Los lectores beta tienen que ser cultos.

    Escribo y trato de aprender los secretos de correctores profesionales. Leo y corrijo todo el tiempo.

    ResponderEliminar