martes, 13 de junio de 2017

Novedades excéntricas de la RAE


Recientemente, la RAE admitió algunos vocablos  en su Diccionario de la Lengua Española que armaron un gran revuelo en las redes. Medio mundo hispanohablante se echó las manos a la cabeza cuando se enteró de algunos de los cambios, especialmente con los casos de cederrón o almóndiga. Muchos entendieron que la RAE aceptaba estas formas y las consideraba correctas. NO era exactamente así, ya que la mayoría se catalogaban como vulgarismos o como propias del habla coloquial. 
Analicemos un poco el porqué de algunas de estas palabras recogidas en el diccionario de la RAE.

Almóndiga: «Ahora dicen que escribir almóndiga es correcto. A estos de la RAE se les ha ido la olla». Este fue más o menos el tipo de reacción simplista que suscitó en redes sociales la nueva acepción. A decir verdad, la RAE nunca ha dicho que sea correcto decir o escribir almóndiga. Simplemente lo recoge como un vulgarismo. Sí, si uno busca la dichosa la palabreja en el diccionario, verá que, antes de la definición, aparecerá vulg. Eso indica que es un vulgarismo; es decir, que, aunque el diccionario recoja esta palabra, su uso NO formal ni normativo. Pero, le pese a quien le pese, habrá quien lo siga usando. 
Veamos más vocablos que llaman la atención:

Albericoque

Amigovio

Arremangarse: remangarse (¿incluirán, en el futuro, arrempujar?)

Asín 

Bluyín

Conceto: al menos, la página web de la RAE nos indica que está en desuso.

Culamen

Cederrón: castellanización de CD-ROM. ¿Cuándo se convirtió la M final en una N? ¿Significa eso que algún día el DLE incluirá una versión castellanizada de spam como espán?

Descambiar 

Dotor 

Friki: de freaky, que en realidad viene de freak. Aunque, sabiendo que su significado original es «monstruo, criatura»… puestos a importar palabras del inglés, quizás hubiese mejor importar geek, o incluso creep, que tiene un significado más parecido al que en castellano le damos a friki.




Guasap: castellanización de whatsapp. Es cierto que las pronunciaciones en inglés y en castellano difieren. Pero ¿no es excesivo admitir la adaptación fonética y dejar fuera el término original whatsapp?

Güisqui: castellanización de whisky. Podemos aplicar lo mismo que hemos dicho para whatsapp/guasap.

Madalena

Moniato 

Muerciégalo

Norabuena: ¿Incluirán próximamente taluego, enga o po güeno?

Setiembre

Otubre

Papahuevos 

Papichulo 

Petar

Toballa 

Vagamundo

Sin embargo, la RAE ha hecho algunas aclaraciones al respecto, a través de Twitter, desde que empezó a incluir algunos de estos términos: 

«Las formas toballa y almóndiga son variantes antiguas de “toalla” y “albóndiga”, hoy consideradas vulgares».

«"Murciégalo" es la forma primigenia y más cercana. Ya figura en el primer diccionario académico (1734)».


Y si necesitas ayuda para publicar, consúltanos clicando aquí sin compromiso.


«La voz coloquial “papichulo” se usa en varios países americanos y la trae el Diccionario de americanismos».

Respecto al revuelo armado en redes sociales, es justo reproducir unas líneas del escritor y académico Javier Marías, que, harto de guasa en las redes sociales, trataba el tema de la intolerancia hacia las nuevas acepciones en un artículo publicado en el diario El País, en el que defendía a la institución así:

«La RAE carece de potestad para prohibir nada. Es un mero registro neutral de lo que los hablantes dicen y escriben, o han dicho y escrito en el pasado. En época de Franco sí había censura (impuesta), y no figuraban en el Diccionario los tacos ni las palabras malsonantes u “obscenas”. Por fortuna esa época pasó a la historia, y hoy nos parecería inaceptable no encontrar en el DLE “follar”, “felación”, “polla” y cosas por el estilo».
(Artículo completo al final, en el enlace). 

Lo cierto es que muchos le atribuyen un carácter censor a la RAE y al DLE. Como bien dice Marías, la RAE «es un registro»: ni censura, ni obliga, ni castiga, ni pone multas, ni tiene carácter prescriptivo o reprobatorio. Aun así, hay quien hasta le supone una jurisdicción, como si la RAE fuera algún tipo de policía o de algún tipo de tribunal. De hecho, la frase «la RAE no tiene jurisdicción en mi país» empieza a ser ya un clásico de las redes sociales.

Sea como fuere, con la aceptación de estos términos, uno se pregunta si en las próximas ediciones del DEL aparecerán aquellos vulgarismos del chanante sketch del famoso cómico y actor Ernesto Sevilla «Cómo hablar en gañán»: esparatrapo, cobete, otobús, moñeca… (¿no os suena?, buscad en YouTube y comprenderéis). Nosotros proponemos algunos vulgarismos con solera, como cocleta, amoto, naide(n)




Pero no solo la RAE ha generado polémica con el vocabulario; también incluyó modificaciones en la nueva edición del Diccionario Ortográfico de la RAE. Por ejemplo:

La acentuación.

Solo y sólo. «Sólo» se llevaba tilde cuando se trataba de un adverbio, cuando equivalía a solamente. Solo quiero descansar un poco. Con la modificación, la tilde diacrítica que distinguía una acepción de otra desaparecía.

Guion y guión. Guion es una palabra monosílaba. No necesita una tilde diacrítica que la diferencie de otra que presente la misma forma (homógrafa u homófona), y, por tanto, no se acentúa. Pero no todo el mundo transige con esta regla y muchos prefieren colocar la tilde argumentando, por ejemplo, que así fue como lo aprendieron y que no van a cambiar ahora.

La conjunción «o» entre cifras. Tradicionalmente, cuando uno escribía frases del tipo «Llegaron 40 ó 50 participantes», esa «o», que separaba ambas cifras, llevaba tilde. Esto se explica porque, al escribir a mano, la caligrafía de algunas personas dejaba dudas acerca de si habían garrapateado una o un 0. Pero desde que usamos menos el boli o el lápiz, es más sencillo distinguir, en un procesador de texto, una o de un 0. DE ahí que la tilde haya desaparecido.

¿Qué términos «poco ortodoxos» incluirías tú en el DLE, o qué normas ortográficas cambiarías, si tuvieras potestad para hacerlo?

El artículo completo de Javier Marías aquí:
http://elpaissemanal.elpais.com/columna/andanadas-contra-el-diccionario/

                                                                                                     Escrito por @NLutefisk



Y si te ha gustado suscríbete en #AyudaParaEscritores
* Obligatorio



3 comentarios:

  1. Siempre he pensado que "guión" tiene dos sílabas y, al igual que "camión", debe acentuarse.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo contigo, Patricia. Siempre consideré que guión tenía dos sílabas.

      Eliminar
  2. La verdad es que es una palabra que engaña. Para que tuviera dos sílabas, habría que convertir el diptongo en hiato. Pero entonces debería llevar tilde en la i; de modo que cambiaría la pronunciación. «Guíon» (uff, suena fatal).

    ResponderEliminar