jueves, 11 de mayo de 2017

Obra, escándalos y parafilias del Marqués de Sade



El causante de que la palabra sadismo sea por su nombre se llamaba Donatien Alphonse François de Sade (París, 1740), fue un controvertido filósofo y escritor que nació en el seno de una familia acaudalada.
Fue el único hijo del noble Jean-Bastiste François Joseph de Sade y de Marie Eleonore de Maille de Carman, una beata de sangre borbónica que al poco de nacer lo abandonó para convertirse en monja.

Debido a la ausencia de sus padres fue criado bajo el influjo de la familia paterna, de la cual se dice que sufría burlas y vejaciones, donde estaban los azotes y  se dice que por esto nació en él su fetichismo tan recurrente en su literatura: la flagelación. Pero tuvo una figura paterna muy marcada. su mayor mentor, su tío, un cura conocido por su libertinaje y ferviente seguidor de Voltaire

Su tío, el abate de Sade, tenía relaciones tumultuosas que no se preocupaba de ocultar ante un adolescente Donatien, las presenciaba explícitamente pero hubo una que le marcó especialmente: su tío tuvo una relación muy intensa con una madre y una hija a la vez.

El joven Sade fue un erudito y devoraba libros de filosofía e historia y sus influencias eran Aldonce de Sade, Séneca, Voltaire, la Biblia, Cervantes, Cicerón, Dante, Homero, y Maquiavelo entre otros. También aprendió música, danza, esgrima y escultura.  De hecho, su libertinaje no fue sólo gracias a su posición social o por su abundancia económica. Por lo visto era un hombre tremendamente atractivo, de pelo rubio, rizado, ojos azules y gráciles facciones, incluso algo afeminadas amén de ser un gran conversador. Desde luego era un hombre que seducía a quien quería, tanto era su magnetismo que su esposa, sabedora de sus infidelidades, de sus escándalos y de la controversia que causaban sus obras consideradas "horriblemente obscenas", permaneció con él incondicionalmente. Con ella tuvo 3 hijos: Louis Marie, Donatien-Claude "Armand" y Madeleine Laure.

Él desde luego no era el marido modélico que esperaban de él. A los 23 años, por cuestiones de dinero y títulos, fue obligado por su padre a casarse con una mujer de clase alta llamada Rénee Pelagie. Él siempre renegó de ese matrimonio por conveniencia porque su aspiración era la de casarse por amor, sí, era un romántico y además Donatien, estaba fervientemente cautivado por una joven de la nobleza de Lacoste, la señorita de Laurais, de Vacqueyras.

A los 5 meses de matrimonio comenzó su primer escándalo. Sade viaja a París y contrata los servicios de 6 jóvenes y por lo visto fue denunciado por propasarse con las flagelaciones. 




Él, como la mayoría de los nobles europeos de la época era asíduo a los burdeles y a las prostitutas y fue con 2 prostitutas con las que surgió un segundo incidente. Por lo visto éste les dio un caramelo supuestamente afrodisíaco pero al parecer portaba una droga, concretamente provenía de la mosca española, y de nuevo terminó en los calabozos. 

Tuvo además muchos idilios con actrices y bailarinas afamadas y por si fuera poco se hizo amante de la hermana pequeña de su mujer, a la que presentaba en sociedad como si fuera su verdadera esposa. Su suegra le despreciaba con todas sus fuerzas y no cejó jamás en sus intentos de encarcelamiento y retirada de títulos nobiliarios.

Si necesitas ayuda para publicar, consúltanos clicando aquí sin compromiso.

Los mejores precios del mercado editorial.




Sus idas y venidas de la cárcel eran constantes y era sobre todo, en su confinamiento carcelario, donde aprovechaba para escribir obras tan icónicas y atemporales como "Justine y los infortunios de la virtud", "Las 120 jornadas de Sodoma", "Los crímenes del amor" y "Aline y Valcour" entre muchas otras. Estas obras fueron calificadas por el mismísimo Napoleón como abominables y exigió que desaparecieran. En ellas podríamos encontrar reflexiones filosóficas humanistas y ateístas, existencialismo y la búsqueda de la igualdad entre las personas. De hecho, en el sexo de esa época la mujer no debía sentir placer sexual (seguramente por ese motivo las prostitutas abundaban) y él consideraba que la mujer no debía ser cosificada, sino que debía explorar profundamente cada rincón de su mente y de su cuerpo para el goce de los sentidos. Dentro de sus ideas había un sinfín de parafilias ( aunque hoy en día algunas de estas cosas las consideramos totalmente normales) que constan en sus libros: sodomización, orgías, homosexualidad, bisexualidad, coprofilia, lluvia dorada, incesto y a veces conjugaba estos conceptos con desangrar a personas hasta la muerte o infanticidios. La sociedad de entonces sentía un tremendo asco y estupor por aquellas ideas y lo consideraban un enfermo mental.




Tras el incidente de las prostitutas supuestamente envenenadas y tras  un día de orgía, dos de las ellas sufrieron una indisposición que remitió a los pocos días pero aun así fue sentenciado a muerte por sodomía y envenenamiento, y ejecutado en efigie en Aix-en-Provence.

Sade escapó y como no pudieron decapitarlo, reprodujeron un maniquí con sus características y lo decapitaron en la plaza de la capital.

A pesar de la oscuridad de sus obras, luchó fervientemente en la Revolución Francesa y se demostró su candor humano, siendo mostrando una gran clemencia hacia los que condenaban a muerte y sobre los que él tuvo ése poder de decisión.




El indómito Sade hizo un largo periplo por varias ciudades de Europa, con escándalos y huídas a su paso y regentó varias cárceles. A los 70 años, mermado mental y físicamente por el enclaustramiento, era un hombre viejo, enajenado y orondo, ya quedaba poco de su je ne sais quoi. Iba vestido con arapos, apenas articulaba palabra y sufría una ceguera muy severa.

Tras su excarcelamiento, fue ingresado en un asilo y dejó a quien fue su gran compañera y cómplice todos sus bienes. También se exhumó su cráneo para hacerle diversos estudios frenológicos.


Retrato del Marqués de Sade



Y si te ha gustado suscríbete en #AyudaParaEscritores y recibe gratuíta y puntualmente nuestros posts

* Obligatorio


No hay comentarios:

Publicar un comentario