martes, 4 de abril de 2017

Errores típicos de la prensa y algunos gazapos



¿Te gusta informarte leyendo periódicos? ¿Prestas atención a las noticias que ves en TV y en internet? Seguramente aplicarás tu sentido crítico a toda esa información que recibes a diario, como prácticamente haríamos todos; sin embargo, puede que se te escape algún detalle que otro en la manera de filtrar y procesar esos datos.
No nos referimos al contenido, sino a la forma. Sucede que mucha de esa información nos llega a través de agencias de noticias internacionales, y esas noticias no siempre están bien traducidas del inglés. Los periodistas trabajan con rapidez, con la presión del «aquí» y «ahora», y esas noticias llegan cargadas de traducciones literales y, como consecuencia, de sentidos erróneos que reproducimos sin darnos cuenta. Analicemos algunos errores típicos de los medios de comunicación.

EN EL VOCABULARIO

A algunas palabras les atribuimos un significado impropio.

Billón: solemos traducir literalmente billion, del inglés, como billón. Pero billion, en español, no es un billón, sino mil millones. 

Bizarro: bizarro es sinónimo de valiente, pero lo usamos como sinónimo de estrafalario, surrealista, fuera de lo común. Lo hemos dicho un billón de veces ;)

Casual: accidental. Este adjetivo también existe en inglés, pero su verdadero significado es «informal». 

Antonio se ha vestido hoy de manera casual.

Sin saberlo, no estamos diciendo que Antonio se ha vestido con ropa informal, sino que se ha vestido por casualidad, que ha encontrado la ropa por accidente (igual no había pensado vestirse para salir a la calle).





Masivo: utilizamos masivo para hablar de un numeroso grupo de elementos, de una multitud; un ataque masivo, una estafa masiva, un envío masivo de correos basura...  
Pero masivo se empieza a usar equivocadamente como sinónimo de descomunal, desproporcionado: un agujero negro masivo, un transatlántico masivo, una ciudad masiva. 


Ostentar: vanagloriarse o exhibir. No tiene nada que ver con ejercer. 

Ostentaba el cargo de tesorero del partido en los 90.

Ejercía el cargo de tesorero del partido en los 90.


¿Contable o incontable?

Sucede que, en inglés, algunos sustantivos no son contables, pero en castellano sí.

Por ejemplo, furniture es incontable y significa «mobiliario». De modo que a piece of furniture se debería traducir como «un mueble». En español podemos decir «un mueble, dos muebles…», porque mueble es contable, mientras que en inglés sería incorrecto decir one furniture, two furnitures. En este caso no suele haber problema con la traducción.

El problema lo tenemos al traducir «fruta»: en español es contable y podemos decir «una fruta, dos frutas…». En inglés es incontable y no diríamos one fruit, two fruits, sino one piece of fruit, two pieces of fruit

Pero por algún extraño motivo, en los medios de comunicación lo traducen literalmente y hay quien habla de «piezas de fruta» con gesto serio y sin despeinarse. Incluso se puede ver escrito así en folletos de carácter médico.




Si te fijas, en el próximo periódico que leas o en la próxima noticia que veas en internet, en el momento más inoportuno... surgirá alguno de estos errores. Cuidado con ellos. No los reproduzcas en tus textos. No digas que no te lo hemos advertido.


EN LA SINTAXIS 

El uso incorrecto del gerundio

El gerundio se utiliza para hablar de dos acciones que tienen lugar simultáneamente. Sin embargo, se suele usar para hablar de una acción que precede a otra. 

Juan abrió el coche, entrando en él. 
Se supone que primero abre la puerta y, a continuación, entra.

El diestro salió a hombros cortando una oreja, brindando el triunfo al público

¿Se puede cortar una oreja mientras se está subido a hombros de alguien y a la vez que se brinda un triunfo? ¿Cuántos brazos tendría ese torero?

Si quieres dominar a los gerundios, te dejamos técnicas clicando aquí

El abuso de la forma pasiva. 

Con tal de ser imparciales, los medios de comunicación tratan de dar las noticias de una forma muy neutral, de manera que omiten el sujeto en muchas oraciones.

El banco fue condenando a pagar las costas del juicio.

Los culpables fueron preguntados por el paradero de la víctima

Hace unos años, el uso excesivo de la pasiva podía sorprender; ahora, estamos tan acostumbrados que ni siquiera prestamos atención a este detalle.



 Anfibología

¿Qué significa esta palabreja? No te asustes, simplemente estamos hablando de ambigüedad sintáctica, algo que siempre hay que evitar.

 La alcaldesa pidió respeto a las víctimas.

¿Pidió a las víctimas que la respetaran a ella o pidió a quienes la escuchaban que respetaran a las víctimas?

El camión impactó contra el semáforo, dejándolo inservible.

¿Qué quedó inservible, el semáforo o el camión? 


Todo lo que hemos dicho hasta ahora sobre la sintaxis se podría resumir en el principio de cooperación, también conocido como las máximas de Grice, una serie de sencillas reglas que todos podemos seguir para expresarnos y que nos entiendan.

Las máximas de Grice

El filósofo británico H. P. Grice estableció 4 máximas para comunicarse correctamente. Estas pautas no solo son convenientes para escritores y periodistas, sino para todo el mundo a la hora de expresarse. Las citamos a través de la doctora en Filosofía y Letras Graciela Reyes:

« 1. Máxima de cantidad: que su contribución sea todo lo informativa que se requiere (ni más ni menos).
2. Máxima de cualidad: que su contribución sea verdad.
3. Máxima de relación: sea relevante (no diga lo que no hace al caso).
4. Máxima de manera: sea claro».

Hemos sintetizado mucho estas directrices, ya que hay estudios lingüísticos muy extensos sobre el principio de cooperación. Por ejemplo, hay autores que las resumen en la máxima de relevancia.

Así que, si te fijas, en el próximo periódico que leas o en la próxima noticia que veas en internet, en el momento más inoportuno surgirá algún equívoco, algún texto mal redactado que romperá estas máximas… Y será una ocasión ideal para ver si esos errores rompen el principio de cooperación. Aprovecha para ejercitar tu capacidad de análisis.




Obra citada: 
REYES, Graciela, La pragmática lingüística. Ed Montesinos, 1994.


   Por:  @NLutefisk

                                                                                             

A continuación os dejamos unos cuantos errores más que os harán sangrar los ojos:











Madre mía...y no ponemos más por no herir vuestra sensibilidad

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