miércoles, 5 de abril de 2017

Diferencia entre corrección ortotipográfica y de estilo


En mi anterior artículo, No reniegues de la corrección, (que dejaré más abajo) hablo de la importancia de que tu libro sea corregido por manos de personas cualificadas y no sacar una chapuza al mercado.

Muchos libros tienen una portada despampanante y una trama prometedora, pero no olvidemos que lo que realmente cuenta, que donde verdaderamente está el alma, es en las letras y no podemos descuidarlas. No podemos ser indolentes con la corrección. No. No podemos sacar a la venta libros con faltas de ortografía, gramática o lagunas. Es una falta de respeto hacia los lectores que han pagado por el libro y un desprestigio para la obra. Te sorprendería saber lo destructivo que puede ser para la venta y acogida de éste, que tenga errores que habrían podido ser evitados: Perder posicionamientos en plataformas, malas puntuaciones, mofas de los lectores, exclusión en concursos y un largo etcétera, así que no seas indolente y si vas a sacar tu libro al mercado, cuídalo y ponlo en manos amigas.

Muchos de los los escritores que prescinden de la corrección es por recursos económicos, pero también los hay por orgullo, porque piensan que una vez esté tocado el manuscrito por las manos de otra persona, su libro ya no es del todo suyo, algo así como que ha sido profanado. En este caso es un pensamiento erróneo y limitador que conduce al escritor a sacar una obra desaliñada.

Tu libro debe salir limpio de polvo y paja al mercado, porque créenos, cuando al ojo del lector le entra paja, mala cosa. Reconsiderar la corrección como un filtro que le dé excelencia a tu libro y sin alterar tu estilo es de ley.

En el campo de la corrección se suele trabajar de dos maneras, con la corrección ortotipográfica y la de estilo. Te explicamos la diferencia.




Corrección ortotipográfica.

Su función es de hacer de filtro de cualquier errata que tenga el libro. Estas erratas serían:


-Eliminación de faltas de ortografía (fundamental) y adaptarla a las normas de la RAE.
-Eliminación de caracteres innecesarios (como doble espacio) o añadidura de caracteres necesarios, como espacios tras los signos de pausa.
-Poner las comas y signos de pausa donde corresponden para su legibilidad.
-Tipografías homogéneas y jerarquización de títulos, tamaños, variantes...
-Eliminación de sangrías en lugares donde no corresponderían.
-Eliminación de leísmos, laísmos, queísmos, dequeísmos...
-Detectar palabras mal partidas por la maquetación.
-Uso de negrita, cursiva, redonda, comillas y demás recursos correctamente.
-Reparación de errores de sintaxis (que es el modo de ordenar las palabras dentro de la oración).

Este es un trabajo que se hace concienzudamente y siempre por un profesional. No todos los escritores, aunque escriban como ángeles, pueden saberse todas las normas de ortografía ni de gramática y mucho menos los cambios de la RAE. Además, es posible que la fatiga de escribir un libro impida que la vista, ya viciada, tenga la precisión y agudeza de detectar erratas casi imperceptibles pero, desgraciadamente, al lector no se le pasará ni una.



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Corrección de estilo


Es la corrección donde más reticencias hay pero porque hay confusiones.


La corrección de estilo no va a cambiar la marca identificativa del autor, al contrario, la va a realzar, dar claridad y esplendor. Le va a dar una imagen más limpia y no sacará al lector de la historia, dándole una lectura más fluida sin baches en el camino.

¿En qué consiste?

-Eliminación de muletillas.
-Eliminación de pleonasmos y perogrulladas.
-Homogeneidad desde el principio al final. A veces dilatamos mucho la creación de nuestro libro y nuestra evolución hace que vayamos cambiando gradualmente el estilo de nuestro libro. Esto pasa hasta tal punto que si comparamos el primer capítulo con el último parece que no estén escritos por el mismo autor, así que con la mano mágica del corrector, pulimos este defecto para que haya uniformidad durante todo el texto, ensalzando así el estilo del autor.
-Aumentar riqueza léxica.
-Tener bajo control las imprecisiones y errores de vocabulario.
-Perfección de los signos de diálogo.
-Utilizar correctamente los conectores del discurso en lugares donde el lector pueda notar ciertas incoherencias o lagunas.
-Revisar que no hayan incoherencias ni en los personajes ni en el escenario ni en la trama. Parece mentira, pero algunos autores se olvidan hasta de las características de su personaje.
-Procurar y respetar que el texto suene genuino en su lengua, pues no es igual un libro escrito por una persona de Argentina que una de Perú.
-Dar concordancia y eliminar redundancias y si es preciso, reestructuración de las frases para una mayor comprensión lectora.
-No perder de vista ni la voz pasiva ni activa (algunos escritores a mitad de novela se despistan y la cambian) ni los tiempos verbales.
-La corrección de estilo incluye la ortotipográfica.
-Está prohibido reescribir el libro para que esté a gusto del corrector, éste sólo es un refuerzo.



Una vez explicado esto y, si eres un escritor que está considerando seriamente mandar su obra a editoriales o a concursos, ya sabes que lo ideal, después de que le pegues un par de repasos tú mismo, delegues en un corrector y termine de darle brillo y riqueza a tu obra, esos sí, respetando la "ley de oro": el estilo del escritor es sagrado.

Te dejo aquí el artículo que mencionaba al principio, "La importancia de la corrección".




Escrito por: @La_Kristo

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