lunes, 20 de febrero de 2017

5 Libros escritos bajo el efecto de las drogas


Por todos es sabido que la ayuda de sustancias estimulantes, psicotrópicas o relajantes ha estado ligada con la creatividad de muchos artistas. Si bien hay algunos, como Charles Bukowski, que admitía su adicción sin tapujos y que incluso le servía como eje argumental, otros, más discretos, tardaron años en admitir que su Opera Magna fue gracias a una "ayudita" extra. 


Cabe decir que otros muchos escritores escribieron bajo los efectos de sustancias relajantes pero no para exacerbar su creatividad, sino porque eran ansiosos o depresivos y estas sustancias les ayudaban a sobrellevar el tormento y el escrutinio bajo el que se sentían.

Aquí mostramos 5 libros que fueron escritos bajo los efectos de las drogas y qué efectos tenían éstas en el sistema nervioso.


1. El Resplandor (Stephen King)



Sí, el entrañable y enfermizo King vivió los años 70 de una forma frenética. 

Ya desde Carrie tenía serios problemas con su alcoholismo pero su punto álgido fue cuando escribió "El Resplandor". 

Según afirma King era politoxicómano. Durante la creación del libro que lo alzó a la cumbre de los grandes escritores de terror del siglo XX, consumía aproximadamente 25 cervezas al día, combinadas con Valium, cocaína, jarabe para la tos y esa adicción la proyectó en su psicótico protagonista: Jack.


La Náusea (Jean Paul Sartre)



Se puede decir de todo sobre el escritor francés, pero lo que no podemos negar es que era un verdadero temerario. Durante más de 20 años fue adicto a las anfetaminas: unas cápsulas que producen sensación de confianza, alerta, así como los niveles de energía y autoestima. Todo esto mezclado con grandes dosis de alcohol y litros de café.
Durante la creación de "La Náusea", su gran manifiesto existencialista, estuvo bajo el influjo de la mescalina. La mescalina es un alcaloide del grupo de las drogas alucinógenas, creadas para el tratamiento de la esquizofrenia (la mescalina es el principio activo del Peyote).

Tanto fue su abuso que llegó a tener una alucinación persistente: unas langostas que bailaban, lo acompañaban a cualquier lugar, incluso cuando iba a dormir le preguntaban si se encontraba bien. Él declaró que les llegó a coger mucho cariño.
Su gusto por alterar sus estados de conciencia no se detuvieron ahí; también consumía Speed (y sí, combinado con los mencionados alcohol y café porque sino, no podía levantarse de la cama). 
Su droga favorita fue la corinidrina, que estaba contraindicada tomar con Aspirina y más de dos al día, pero Sartre tomaba como mínimo 20.
Después de años de abusos no se sentía demasiado bien y empezaba a estar hastiado de las langostas y demás crustáceos que le seguían constantemente. Su psiquiatra dijo que era una consecuencia del uso persistente de las drogas junto a una depresión y que debía racionalizar esas visiones surrealistas.

Robert Louis Stevenson (Dr Jekyll and Mr. Hyde)

Bueno, conociendo la trama de la obra, no es tan marciano deducir que había sido escrita bajo el efecto de alguna droga. En este caso, el autor escocés, se sirvió de la cocaína sin control. 
La idea surgió de una pesadilla pero sus dedos no dejaron de escribir y su mente de funcionar frenéticamente. Tanto fue así que escribió la obra en 6 días. 

La paradoja de ésto, según su hijo adoptivo, fue que una gran mejora de su estado anímico y también físico. 


Las Puertas de la Percepción ( Aldous Huxley)


No hace falta siquiera decir que de esta obra la banda californiana "The Doors" sacó su afamado nombre.
Este místico libro se convirtió en todo un best-seller de hippies universitarios, curiosos por saber lo que nos contaba este libro, casi a modo de guía, donde se explicaba de seductora forma, los efectos de las drogas de moda de la época: las psicodélicas.
Escrito bajo el efecto de la mescalina, el autor describía la visión caleidoscópica como algo sensual, así como la atemporalidad o la irrelevancia de lo físico; que lo tangible era sólo una percepción de los filtros que usan nuestros sentidos y que una vez, derrumbados esos filtros, la percepción se convertía en algo espiritual.

Naked Lunch (William Burroughs)


Este surrealista pero brillante libro de un hombre que era agente secreto y que tenía como controlador a un insecto gigante, se creó mientras Lunch se inyectaba cantidades ingentes de heroína.
No sólo tomaba Ayahuasca y Marihuana, sino que en sus novelas inventaba más drogas. Parece que las drogas y el efecto de éstas era algo que al famoso autor le fascinaba.

¿Y tú?¿Alguna vez has usado algún tipo de droga para aumentar tu ingenio?
Escrito por @La_Kristo

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4 comentarios:

  1. ¡Qué grande el post, Kristo! A ver si da para otras 5 y haces segunda parte :)

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    1. Hay cientos de escritores drogadictos con historias muty curiosas, ¡haré más post sobre este tema! Graciasss

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