domingo, 30 de abril de 2017

10 Técnicas raras (y absurdas) para escribir


Hoy te proponemos un post en clave de humor, así que no digas que no te hemos avisado. 


Técnicas para escribir hay muchas. Cada cual tiene la suya y no todas son igual de efectivas; aunque, cuando menos, son bastante curiosas. Probablemente habrás leído en muchos blogs algunas de las manías que muchos escritores consagrados tenían a la hora de ponerse manos a la obra. Como ellos, ¿utilizas tú alguna técnica un tanto extravagante para desarrollar tu imaginación y crear tus propias historias? Quizás uses alguna de estas 10 técnicas creativas raras, e incluso absurdas, para escribir. Aquí incluimos sus pros y sus contras. ¿Te atreves con ellas?


1-    Escribe nada más levantarte

¿Puedes dedicar unos minutos a escribir cuando hace poco que te has levantado y parte de tu cerebro aún está zombificado? Pruébalo. Como técnica, es bastante curiosa. 

Pros: una lluvia de ideas al rato de despertar puede tener efectos insospechados en tu proceso creativo.

Contras: no todo el mundo puede hacer esta técnica (especialmente si tienes hijos «revoltosos» en edad escolar; en ese caso, tendrás que levantarte más temprano o, como haríamos muchos, descartar esta estrategia y probar con otra).



2-    La técnica del pomodoro

¿Tienes un temporizador de cocina, de esos con forma de fruta o de hortaliza (de ahí lo del pomodoro/tomate)? Aprovéchalo y cronometra cuánto puedes escribir en 15, 20 minutos o en la horquilla de tiempo que escojas. Si no tienes uno de estos temporizadores, no te preocupes: el de tu móvil puede servir (seguro que no lo habías pensado, ¿verdad?... De nada).

Pros: te anima a crear el hábito de escribir.

Contras: todos sabemos que lo importante no es la cantidad, sino la calidad de lo que escribimos.




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3-    Dibuja

Haz un dibujo y hazte preguntas sobre él. Inventa una historia para el primer monigote que salga de tu imaginación e invéntale un pasado, unos objetivos, un futuro, etc. No hace falta que seas Frida Khalo ni Goya. Cualquier dibujo que hagas —incluso esos garabatos que garrapateas en el bloc de notas mientras hablas por teléfono— pueden servir.

Pros: puede ayudarte a visualizar a tus personajes.

Contras: si lo tuyo no es dibujar, quizás te sientas ridículo en algún momento.


 

4-    Haz listas sobre tus gustos

Y quien dice gustos dice fobias, obsesiones, etc. A continuación, extrae aquellas que puedan dar juego, las más aprovechables, y dedícales tiempo y algo de reflexión. «¿Por qué tengo tal fobia o tal filia? ¿Influye significativamente en mi vida?». La idea es que  extrapoles y apliques estas cuestiones a tus personajes.   


Pros: es una manera bastante efectiva de caracterizar a estos últimos.


Contras: en determinados momentos puedes llegarte a obsesionarte con los pensamientos negativos. No te flageles con ellos. Ese no el objetivo.  




5-    Escribe en horizontal

Más de un escritor escribe tumbado. No se ha demostrado que sea efectivo, pero puede ser cómodo. Se dice que esta manera de escribir era propia de escritores como Mark Twain o Truman Capote.

Pros: es más fácil relajarse.

Contras
: puedes acabar echando alguna que otra cabezadita (lo cual no es malo del todo). Además, como en otras acciones que practicamos mientras estamos tumbados, no siempre es fácil encontrar la postura adecuada.



6-    Escribe de pie

Naturalmente, necesitarás un punto de apoyo, como un atril, una leja… Realmente no es idea tan descabellada, sobre todo si se trata de apuntar ideas en una pizarra. Se dice que Hemingway solía mecanografiar de pie.

Pros: combates el sedentarismo.

Contras: si no adoptas una buena postura, puede que acabes teniendo dolores de espalda.





7-    Usa el diccionario

¿Los nombres de Tristán Tzara y Hugo Ball te dicen algo? Son los padres de una de las vanguardias más importantes del siglo XX: el dadaísmo. Quizás sepas cómo Tzara y Ball bautizaron a aquella corriente: cuenta la leyenda que simplemente abrieron un diccionario con un cuchillo y la primera palabra que encontraron fue «da-da», que se refería a los balbuceos de un bebé.

En esta técnica te proponemos algo parecido. Abre el diccionario por cualquier página —no hace falta que uses un cuchillo— y fíjate en la primera palabra que llame tu atención. ¿Qué vas a hacer con ella? Pues incluirla en uno de tus textos. Puedes repetir la operación cuantas veces quieras y aplicarla en cada página o, si tienes agallas, incluso en cada párrafo.

Pros: enriquecerás tu vocabulario; no te quepa duda.

Contras: si vas a aplicarla en cada párrafo, igual tardas «un poquito» en terminar tu obra. Es importante que la acabes antes de la próxima glaciación. 


8-    Haz poesía con el spam

Más que de una técnica, aquí hablamos de un nuevo subgénero poético. Pero es tan curioso que merecía la pena incluirlo en esta lista, porque… ¿todo vale en poesía? Ya hay incluso concursos literarios en los que usar el correo basura que llega a nuestras bandejas de entrada se usa como base para transformar un mensaje publicitario en verso. Así que antes de borrar ese spam sobre ofertas de ADSL, viajes, Viagra de marca blanca, seguros, cursos… piensa si merece la pena componer algún que otro poema sobre tan variopintos productos y servicios. Quizás no sea tan mala idea.

Pros: explotas la originalidad hasta límites insospechados.

Contras: abrir spam es jugar a la ruleta rusa con troyanos. ¿Tienes un buen antivirus?





9-    El desorden como fuente de inspiración

No pensamos de una forma ordenada, siguiendo una secuencia lógica de imágenes, reflexiones, etc. Es lo que en la literatura anglosajona se conoce tradicionalmente como stream of consciousness. Al contrario de lo que suelen asegurar en muchos blogs para escritores, un poco de desorden en el lugar donde escribes puede inspirarte y ayudarte a fomentar esta corriente de ideas. Al fin y al cabo, el desorden es más natural que el orden (que se lo pregunten a los niños).

Pros: lo acabamos de decir; inspiración.

Contras: no te pases. Una cosa es crear un poco de desorden alrededor para fomentar un poco el caos creativo, y otra es usar esta técnica como excusa para tener la casa hecha una pocilga.

10-    La técnica del cajón de sastre

Si lo tuyo no es el desorden o si este te pone nervioso, te proponemos esta alternativa.  Coloca frente a ti una caja con multitud de objetos que tenga algún significado para ti: fotos, juguetes antiguos, algún fetiche… cualquier cosa que pueda traerte recuerdos y que sirva como baliza  para empezar o continuar una historia. 

Pros: es una buena oportunidad para revivir recuerdos y emociones enterradas.

Contras: curioseando entre tanto cachivache, puede que te distraigas tanto que se te pase la tarde volando y no te acuerdes ni de escribir ni un renglón. 



Como comprenderás, maneras de escribir e inspirarse hay muchas, a cual más extravagante. Quizás una de las más extrañas sea la de Dan Brown, quien, para superar el bloqueo mental, usa un artilugio que, amarrado a unas botas antigravedad (las típicas botas que uno encontraría en el mercadillo, junto al puesto de bragas a 1 €, vaya), hace que quede suspendido cabeza abajo. ¿Funcionará? 


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Por:  @NLutefisk


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2 comentarios:

  1. Uso la 1 y la 7.
    El resto me parecen inservibles

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  2. A quién le importa tu opinión? Tú de dónde has salido?

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