martes, 28 de junio de 2016

Cómo escribir un relato breve

-Breve el puñetazo que te va a caer el cielo, rubio...
-Imposible. ¡Tú me quieres Bud!
-Qué ladrón eres, ¡amigo!


La narrativa breve ha de enamorar a primera vista. A diferencia de las novelas, donde el lector necesita tiempo para identificarse con los personajes y familiarizarse con las situaciones, el relato corto ha de ser directo, un «aquí te pillo, aquí te mato». No hay tiempo de flirtear con el lector». El número de líneas al comienzo, para captar su atención, va a ser mucho menor que en otro tipo de obra, por eso te damos 10 claves para aprender a construir un relato breve.



1- Los periódicos como fuente de inspiración.



Fíjate en los diarios e intenta ir más allá de la visión que te ofrece el periodista. Ponte en la piel de los protagonistas de la noticia y trata de sentir lo que sintieron ellos. A partir de ahí inventa, recrea tu propia historia, dale finales alternativos y elige el que más te cautive.





2- Trabaja el estilo



Ya sabemos que a veces no se trata de lo que cuentas, sino de cómo lo cuentas. Demuestra que tienes un abanico de recursos y utilízalos con cabeza. Jugar con los significados, con los silencios, con las metáforas, con lo implícito, con lo que no se dice pero se intuye… es vital en este caso.


-Sugieres que nos falta estilo?
-Uiss



3- Sácale partido a cada línea



Un relato breve ha de ser directo, y si en una novela al uso puedes permitirte dejar alguna que otra página muerta (de transición, donde no ocurre nada importante), aquí no puedes dormirte. Una página sin sustancia en un relato breve es difícil de ocultar. No puedes ocultarla entre el resto de hojas.



No solo se trata de dar mucha información en muy poco espacio, sino de dar la suficiente como para que el lector quiera indagar. Acuérdate del famoso microrrelato de Augusto Monterroso, aquel de «Cuando despertó, el dinosaurio aún estaba allí». ¿No te hace te hace plantearte cuestiones?: ¿quién estaba con el dinosaurio?, ¿dónde despertó? ¿por qué había un dinosaurio?, ¿convivía con una persona y, además, dormían en el mismo lugar?,  ¿cómo se conocieron?, ¿pero el protagonista es un ser humano?, ¿en qué época pasó eso?... 

Como ves, un relato breve ha de provocar que el lector descubra la información implícita que lleva condensada.Tú también debes despertar la curiosidad. ¡Planea bien tu estrategia!



Momentos de MÁXIMA CONCENTRACIÓN


4- No abuses de las frases hechas.



Se supone que has de ser original. No hagas como Sancho Panza, que tenía un refrán o un dicho popular para cada ocasión, incluso cuando no venía al caso. Si te apoyas mucho en ellos, dará la sensación de que escribes por inercia, sobre todo porque los ehttp://www.ayudaparaescritores.com/2015/07/la-novela-romantica-tira-los-cliches-a-la-basura-que-ya-estan-revenidos.htmlrrores y las faltas de estilo, en los relatos, se ven como a través de una lupa. ¿Por qué? Porque hay menos lugar para esconderlos y no pasarán tan desapercibidos como en una novela. Una gota de aceite pasa desapercibida en el mar, pero un vaso de agua no.  




5- Reparte puntos fuertes por toda la historia



Cada página necesita un punto de tensión, algo en lo que apoyarse, que le dé calidad de página. Haz que cada párrafo cuente. Aporta información nueva y descarta lo predecible. 


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6- Brainstorming final



El brainstorming no solo se hace para definir un argumento. Crea una lluvia de ideas para el final y elige la conclusión que mejor pueda sorprender al lector.





7- ¿Relatas o describes?



Suponiendo que el fin de tu relato no sea retratar a un personaje (al estilo «hábitos y vicios de aquel amigo del colegio…», por ejemplo), las descripciones han de ser rápidas y precisas, a brochazos. No te entretengas en detalles tontos que no van a ninguna parte. Se supone que has de contar una historia; si describes demasiado, no vas a dejar espacio para relatar.


8- ¿Aquí también es necesario construir un arco narrativo?



Muchos autores sugieren que en los relatos cortos también ha de haber un arco narrativo, más pequeñito, claro. Francamente, no tiene por qué ser así. ¿Y si has escrito un relato corto que llama tanto la atención que no necesita esta estructura? ¿Y si la forma es más atractiva que el fondo, de modo que lo que realmente cautiva es el «cómo» y no el «qué»?



El arco narrativo es necesario en una novela, ya que no es posible mantener la tensión narrativa al mismo nivel que en un relato breve. En este último, aunque naturalmente sí has de sorprender y, como decíamos antes, mantener ciertos puntos de tensión en cada página, va a ser el contenido el que te dicte si necesitas un mini arco narrativo o no.


-¿Queréis más tensión? ¡Me arremango!
-¡Abusica!
¿Quién ha dicho eso?
-¡Nadie!


9 - El leitmotiv

Ha de haber un motivo, algo por lo que suceda una historia. Debe haber al menos un punto central sobre el que gire todo el relato, algo que haga que los protagonistas reaccionen, reflexionen, actúen, recuerden…  De lo contrario, ¿cómo vas a crear tensión narrativa, por mucho estilo que hayas puesto en ello o por muy preciso que sea el vocabulario que has utilizado?



10- Juega con las emociones fuertes

El relato es el formato ideal para poner a prueba la capacidad de reacción del lector. Tienes muy poco margen para remover su conciencia. ¡Aprovéchalo! Desarrolla historias breves e intensas. El relato breve no es una carrera de fondo. No temas poner toda la carne en el asador
-¿Carne? , ¿has dicho carne?



Por:  @NLutefisk

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