lunes, 23 de mayo de 2016

Escribe tu autobiografía en 7 pasos



La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.

Ernesto Sábato




Si hay algo que todos sabemos hacer bien es hablar de nosotros mismos. Hay quien tiende a hablar de sí mismo en cuanto surge la ocasión, de modo que corre el riesgo de caer en la egolatría. Esto, a la larga, puede ser tedioso para los demás. Pero hay una forma más entretenida de contar nuestras propias vidas: ¿por qué no sacar partido de ello y escribir un libro? Te ofrecemos algunas sugerencias para que te atrevas con tu autobiografía.


1.    Lleva contigo un pequeño diario en donde resumas los momentos que crees que merece la pena recordar, porque han significado algo para ti. No olvides anotar cómo te has sentido durante esos instantes. Con esto, conseguirás dotar de un trasfondo más humano a tu narración y harás que parezca más creíble.  




2.    Escoge bien los detalles que quieres que conozcan de ti. Tu vida no tiene por qué ser un ejemplo de heroicidad ni un compendio de relatos épicos, pero tampoco una cadena de detalles insulsos. Llegados a este punto, es vital que tengas en cuenta aquello de «lo importante no es lo que cuentas, sino cómo lo cuentas». Exprime tus vivencias todo lo que puedas; siempre encontrarás algún elemento capaz de enganchar, por nimio que parezca.


3.     Intenta ser objetivo. Tratándose de una autobiografía, esto puede parecer complicado. Simplemente, procura mantenerte fiel a los hechos, a tus recuerdos, a tus principios y deja que sean los lectores quienes saquen sus propias conclusiones sobre lo que has escrito. Eso te dará crédito. La exageración y la mentira son unos lujos que te pueden salir caros, porque el lector no es tonto y puede distinguir fácilmente cuándo dices la verdad y cuándo no. 

4.    Evita ser monótono. Dicen que en la variedad está el buen gusto. Si das vueltas al mismo tema durante mucho tiempo —sobre todo si es algo por lo que todos hemos pasado alguna vez en nuestra vida y que conocemos de sobra como,
por ejemplo, una ruptura—, corres el riesgo de que tu escrito «caiga en barrena». No seas repetitivo, ni machacón. Tú no quieres aburrir, quieres que la gente no abandone la lectura y que se interese por las cosas que te han sucedido. 






5.    Introduce anécdotas. Hay experiencias que llaman la atención porque son graciosas, inusuales, provocadoras... e incluso espeluznantes. ¡Aprovéchalas!
Groucho Marx compuso parte de su biografía basándose en anécdotas en Memorias de un amante sarnoso. Ten en cuenta que una anécdota a tiempo y bien contada ayudará a mantener tu obra a flote.  Y aunque parezca obvio, no olvides atar todos los cabos para que se comprenda bien. De lo contrario, no conseguirás el efecto deseado.

6.     Prueba a enfocar tu autobiografía desde un aspecto concreto de tu vida: ¿qué tal si tratas de  abordarla desde la perspectiva de tus aficiones, de tu trabajo —sobre todo si es inusual, «exótico»—, de tus viajes… o incluso de lo que sentiste en una relación, como hizo la periodista Isabel Pisano en A solas con Arafat, por ejemplo? 


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7.    Introduce algún dato histórico. Eso ayudará a situar el contexto en el que se desarrolla tu vida. Aunque creas que no tenga mucha relevancia, dentro de unos años los lectores —entre los que tal vez se encuentre algún historiador, ¿quién sabe?— comprenderán mejor tu situación y les ayudará a entender la época en la que has vivido. Ten en cuenta que una autobiografía puede dar testimonio de un momento histórico concreto —algo así como en Forrest Gump, para entendernos.



Si eres muy joven, puede que te plantees que quizás es demasiado pronto para escribir tu autobiografía. Lo cierto es que la edad no tiene por qué ser un impedimento. Piensa que, en realidad, no se trata de cuánto tiempo has vivido, sino de cómo lo has vivido y con qué intensidad, tengas la edad que tengas. Hay quien, después de toda una vida, se siente vacío y cree que tiene poco que decir sobre sí mismo, y hay quien es joven y posee tal variedad de experiencias y sensaciones que siente que con ellas tiene material suficiente para escribir un libro, e incluso más de uno, con el tiempo.


Escrito por: @NLutefisk



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