viernes, 29 de abril de 2016

Cómo presentar mi libro con éxito

¿Pero qué expresión es esta? 
No puedo acudir a la presentación con esta
cara de paranoico, 
pondré aunque sea una risita nerviosa...
ju, ju...
no cuela


Estás a punto de presentar tu libro en un local. ¡Qué nervios! ¿Tratas de parecer natural, pero te sudan las manos y te quedas en blanco porque el público te impone respeto (igual solo hay 8 personas, pero… impone)? Te damos 10 claves para presentar con éxito tu libro.


1-      Procura descansar bien la noche anterior. Si el público nota que estás nervioso, al menos que no note que estás cansado.



2-      Vístete para la ocasión, según el ambiente del local en el que vayas a presentar tu libro, y decide qué imagen quieres transmitir: ¿elegante, arreglá pero informal como cantaba Martirio…?  



3-      Lleva un pequeño guion, por si te quedas en blanco. Sí, el típico croquis con anotaciones al margen, tachones, flechas, algún dibujito…



4-      Establece contacto visual. Mira fijamente a los ojos, pero tampoco te quedes mirando todo el tiempo a la misma persona, con ojos de psicópata; si no, esta se sentirá incómoda.


¡Si es que ni me atrevo ni a sentarme en la silla!


5-      Evita los tics (frotarte continuamente las manos, mesarte el cabello o la barba con cierta frecuencia) y los tartamudeos, en la medida de lo posible. Si eres de los que no saben qué hacer con las manos mientras habla, sostén un bolígrafo; puede que te parezca una tontería, pero a mucha gente le aporta un poco de seguridad, como si tuvieran entre las manos un pequeño tótem.



6-      Lleva a un acompañante que te presente, a modo de maestro de ceremonias, y que te eche un cable en aquellos momentos en que puedas quedarte en blanco. Incluso puede llevar unas preguntas anotadas para hacerte una entrevista ante el público.
-¡Pero tienes que venir! Eres mi amigo y abogado!
-¡Pero no me gustan las convenciones sociales, hermano!
-¡Cállate y ven, asqueroso burócrata!

7-      Aségurate de que alguien saque fotos de tu presentación, para difundirlas en las redes sociales. Una buena opción es llevar a un amigo que se encargue de hacerlas. Entre él y el amigo presentador te sentirás más respaldado; será como llevar un «acompañamiento de palmeros». ¿Hay algo más reconfortante que eso?



-¡Pal Twitter!
-Etiquétame en el facebook también
-No tengo...
-¡Pues te lo haces!


8-      Prepárate para los imprevistos. Un apagón, un «espontáneo» escandaloso en la sala, un gato que ha entrado en el local y no sabe cómo salir, un micro que no funciona… No puedes tenerlo todo bajo control, así que, antes de asistir, piensa qué harías en estas situaciones (pero sin obsesionarte, o, de lo contrario, te pondrás más nervioso). 

9-       Mide el tiempo. Si tu presentación va a tener lugar cerca de una hora punta

      —por ejemplo, cuando se aproxima la hora de cenar o de recoger a los niños del colegio, no esperes a que la gente empiece a abandonar la sala. Aligera, sáltate las partes de tu discurso que puedan resultar más insulsas o cargantes.    



10-      Agua. No olvides tener un botellín de agua cerca (quizá algunos «necesiten» otro tipo de sustancia... Es bromita). Cuando nos ponemos nerviosos, uno de los primeros síntomas es la sequedad de boca. Hidrátate y evita esos puntitos de saliva coagulada en las comisuras de los labios. ¡Ujj!


-Agua en gotitas...
yo es que dosifico
¿Que qué pensábais?


11- Vocalizaexprésate con claridad. Si te alteras y hablas rápido, la gente no va a entenderte. Tú quieres atraer lectores para que compren tu libro, no espantarlos. Además, si hablas despacio, tu voz sonará un poco más grave y te dará tiempo a recapacitar. Eso sí, se puede hablar despacio sin perder la fluidez. No vayas tan lento ni seas tan monótono como para aburrir hasta a las ovejas. 



12- Sonríe, pero sin que esto afecte a tu naturalidad, y trata de mantener un tono cordial, que se adapte a tu manera de ser. Mostrar una sonrisa todo el tiempo, sobre todo si se nota que es falsa, te va a perjudicar. Además, es muy importante que sepas cuándo hacerlo. Si tu libro trata sobre catástrofes aéreas, accidentes mortales, mutilaciones, etc. sonreír mientras hablas de ello te hará parecer un sádico. ¿Acaso quieres ser Joker?



-La parte en la que más disfruté
fue en las de las mutilaciones ¡ju, ju, ju!

(estupor del público)

13-  Muéstrate ingenioso… pero sin pasarte.


  Típica introducción sosa:


 «Hola. Me llamo Pepito y he venido a hablar de mi libro». Bien, has sido honesto pero lo normal es que la gente que ha ido a tu acto ya sepa quién eres y de qué vas a hablar. No decimos que no te presentes, sino que intentes aportar una chispa de ingenio, algo en plan «mis padres querían que hiciese algo de provecho, pero al final acabé siendo escritor». Vale, puede que esta frase no sea el colmo del ingenio, pero al menos sacarás alguna sonrisa entre la audiencia: punto extra.



14- Usa los silencios para crear algo de expectación, sobre todo antes de soltar algo de información relevante; por ejemplo, para terminar una anécdota, un chistecillo, una frase lapidaria...



15- Haz preguntas directas o retóricas. Suelen triunfar las que empiezan con «¿A vosotros no os sucede que...», porque es una forma de que el público se identifique contigo. Te ayudarán a mostrarte cercano y a «humanizarte» ante los demás.



-¿No os ha pasado nunca que habéis tenido
 un sueño dónde caíais al vacío?
¡ju, ju!

(no tan obvio)


 16- Habla de tus proyectos. ¿Te imaginas que una presentación acabe así?


«Este es mi último libro. Después de esto, ya no escribiré nada más en mi vida».


Si eres escritor, aunque no tengas ningún proyecto en mente, trata de dejar un poco intrigado al público. Ten un poco de picardía, invéntate algo; será una forma de enganchar a la audiencia para las presentaciones de tus futuros trabajos.


17- Introduce un poco de variedad en tu discurso. Se dice que la capacidad media de concentración de una persona en un determinado asunto suele ser de unos 3 minutos. ¿No te lo crees? ¿Cuánto dura una noticia en un telediario? ¿Y por qué los cambios de imagen se suceden casi con la misma rapidez de un videoclip? 


18- Al final, deja un tiempo para interactuar con los asistentes. Establece una ronda de preguntas y haz de ello una pequeña tertulia. Será una ocasión genial para demostrar naturalidad y resultar convincente.



-¿Y tú eres el que ha escrito esta maravillosa novela?
¡Pues te me has caído por completo!
-Suele pasar, señora...y échese menos laca, psss

19-  Habla un poco de ti. Somos cotillas por naturaleza, nos gustan las anécdotas y las historias personales... y lo sabes. ¡No digas que no! Pues aprovecha esta particularidad y busca alguna excusa para mostrar ligeramente algún aspecto de tu vida... que se pueda contar en público, claro. Por ejemplo, una anécdota puede ser un buen ejemplo de introducción a la charla.


20- Recuerda que es normal estar un poco nervioso. Los nervios te ayudan a mantenerte activo, pero tampoco dejes que te devoren. No te alteres. ¿Acaso el público quiere matarte? No. Entonces, no hay motivo para asustarse. ¡Adelante, a presentar!



¿Te has aprendido bien la lección? Demuéstralo. Es hora de brillar ante tu audiencia. Te están esperando.



-Ya se me han quitado los miedos, abogado.
¿Dónde es la próxima presentación?
...y sobre todo...
¿quién es el rubio que tenemos sentado atrás?
Por:  @NLutefisk

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1 comentario:

  1. Voy a presentar mi primera novela. Seguiré estos consejos, Gracias.

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