viernes, 30 de septiembre de 2016

Cómo crear el clímax en tu novela



Una onza de acción es el valor de una tonelada de teoría.


                                                                     Friedrich Engels 


En un artículo anterior presentamos brevemente el clímax como parte del arco narrativo. Decíamos que era el momento álgido de la narración, el momento en el que toda la tensión se que se ha ido acumulando a lo largo de todo el relato ha llegado a un punto insostenible ha de liberarse de alguna forma. El ritmo de los acontecimientos se va acelerando y todo sucede con más agilidad. Has de saber mantener ese nivel y no detenerte, de lo contrario vas a generar una especie de coitus interruptus entre el lector y tú. 

Aunque es complicado generalizar y no siempre podemos aplicar los mismos parámetros a todas las novelas, sí podemos darte algunas ideas bastante sencillas para crear el clímax en una novela al uso.



1- Generalmente, el clímax ha de estar relativamente cerca del final. ¿Qué sentido tiene ubicarlo en medio de la obra y, una vez el lector «se ha comido la guinda del pastel», provocar que la lectura baje en intensidad y ritmo durante montones de páginas? Sería como hacer que el orgasmo llegara antes de los jugueteos sexuales previos.
2- No divagues. Busca la precisión y la claridad. Si justo en este momento empiezas a enredarte en digresiones y reflexiones pseudopoetoides que hacen que te desvíes del «núcleo duro» de la acción narrativa, tu argumento empezará a perder fuelle y será cuando, probablemente, el lector aproveche para levantarse e ir a la cocina a picotear algo. ¿Volverá? Para que la tensión narrativa crezca en intensidad, cada frase ha de ser mejor que la anterior, debe aportar información nueva… y, sobre todo, valiosa.

3- Raciona las comas. Para darle dinamismo al clímax, es aconsejable que evites las frases plagadas de comas, así que revisa bien la estructura de cada oración. No necesitamos obstáculos que entorpezcan la lectura, sino agilizarla, buscar el equilibrio dentro del párrafo. Recuerda: no se trata de poner muchas o pocas comas, sólo las necesarias. No las vayas desperdigando alegremente como quien siembra a voleo, pero tampoco caigas en el extremo de ser rácano con ellas. 

4- Explota los giros argumentales. ¡Despliega las alas! Ahora es el momento de que pises el acelerador y sorprendas con giros repentinos. Introduce cambios, knockea al lector con datos que no esperaba. El clímax ha de ponerlo todo patas arriba y conseguir mantener  a nuestra audiencia hipnotizada; ésa es la intención.


-Me has roto todos los esquemas, escritor.
 ¡Aún lo estoy procesando!


5- ¿Puede haber más de un clímax? Realmente no, pero sí puedes ir dejando caer varios miniclímax a lo largo de tu historia. Tienes que transmitir la sensación de que lo más importante está por llegar, pero a la vez has de saber sorprender al lector cuando éste menos se lo espere. 

Ojo, si estás escribiendo una serie de novelas, tendrás que ser especialmente cuidadoso con estos momentos.

6- ¿Y podríamos prescindir del clímax? Claro, pero tendremos que esforzarnos por llamar la atención del lector igualmente (porque eso es lo que queremos, ¿verdad?).

7- Crea un clímax lo bastante sugerente como para que el lector empiece a especular con qué va a pasar justo después de ese momento. Adelanta algún detalle, deja caer una pequeña pista, pero sin ser demasiado explícito, si no, tu historia se deshinchará como un soufflé en el último minuto.

Si necesitas ayuda para publicar, consúltanos clicando aquí sin compromiso.

Los mejores precios del mercado editorial.




8- No mantengas el clímax durante mucho tiempo. No intentes estirar lo inestirable. Llega un punto en que la historia ha de perder fuerza, quieras o no. ¿Por qué? Porque si intentas sostener el clímax durante varios capítulos, el lector se va a cansar de tanto giro y tanto desconcierto. ¿Para qué sirve una sorpresa que no sorprende? ¿Nunca te ha ocurrido que, al ver una película, asistes a una sucesión de actos inesperados tan larga que al final acabas por aburrirte (o reír, nada que ver con la intención de los guionistas)?



-¿Estáis seguros de que queréis terminar con el clímax, cariños?

Escrito por @NLutefisk



Y si te ha gustado suscríbete en #AyudaParaEscritores
* Obligatorio


No hay comentarios:

Publicar un comentario