miércoles, 11 de noviembre de 2015

La novela erótica: 4 consejos + 4 ejemplos


El sexo forma parte de la Naturaleza... Y yo me llevo de maravilla con la Naturaleza
Marilyn Monroe



Si en una novela cualquiera lo más importante es seducir al lector, la novela erótica ha de ir un paso más allá y susurrarle a su instinto sexual. Pero, cuidado, hablar de sexo de forma explícita y dar detalles es fácil, lo difícil es saber cómo hacerlo. Por eso te ofrecemos algunas reglas de oro y algunos ejemplos que te pueden venir muy bien a la hora de crear historias salpicadas de pasajes muy tórridos: 




1) El sexo no lo es todo.


Recuerda que tu novela ha de mantener un planteamiento, un desarrollo y un final. No te recrees sólo en las escenas de sexo. Hazte la siguiente pregunta: ¿si quitara esas escenas de sexo, el argumento se mantendría por sí solo? Si la respuesta es «no», quizás debas replantear tu historia.


2) Exprésate con propiedad. 


No tengas miedo de ser explícito. Es cierto que debemos evitar repetir palabras, pero usar un eufemismo a destiempo hará que destruyas «la magia» y que el pasaje que estés escribiendo adquiera un tono —por ejemplo, cómico— que no pretendías darle. ¿Te imaginas cómo sería una novela erótica escrita a base de eufemismos y rodeos por miedo a usar palabras como «follar» o «mamada»? También es importante que dosifiques bien las metáforas, que se entiendan y transmitan exactamente aquello que quieres decir.

Pero, en cualquier caso, mantén el equilibrio. Tan malo es irse a un extremo como al otro, así que piensa en qué reacciones quieres provocar en los lectores lector y escoge bien las palabras con las que vas a jugar con ellos.


Ups...¡qué descuido!

3) Sé original


Esto sirve para cualquier género y no nos cansaremos de repetirlo. Aquí no vale quedarse en el argumento de peli porno de fontanero/ama de casa y jefe/secretaria (por cierto, es curioso que nunca se inviertan los roles). Explora otras opciones. La novela erótica puede integrase en otros géneros: novela erótica de terror, novela erótica policíaca, de fantasía, de ciencia ficción, etc.

4) Escoge bien. 


Una vez hayas terminado y revisado exhaustivamente tu obra, toca editarla. Si la autoedición no es lo tuyo, elige bien a qué editorial la vas a enviar. No todas aceptan lo mismo. Por ejemplo, algunas rechazan los libros sobre BDSM o sobre fetichismo. Hay unas más abiertas que otras y no todas entienden la sexualidad de la misma manera.


A continuación, te ponemos algunos ejemplos de novela erótica que están teniendo bastante éxito, o tuvieron en su día, que quizás te puedan inspirar (es posible que algunos sólo los puedas encontrar en inglés):


La novela de la lujuria. Anónimo (1873)

¿Quién dijo que la época victoriana era una época de castidad y recato? Esta serie de volúmenes escrita entre 1873 y 1876 narra el despertar sexual de un joven, Charlie Roberts, hasta su madurez.



APRENDE

Gynecocracy. Anónimo (1874)

Si te gusta leer sobre la historia del BDSM, estás de enhorabuena. No abandonamos la «pacata» era victoriana. Aquí, el protagonista es un joven al que le gusta complacer a sus dominatrix vestido con ropa femenina —sobre todo corsés.



Tangled. Emma Chase (2014)

Chico yuppie conoce a chica yuppie. Ambos trabajan en la misma empresa hasta que la atracción se convierte en rivalidad profesional, en una competición en la que todo vale, incluso el sabotaje. Pasajes muy tórridos, poder, confidencias y traición son los elementos clásicos que hacen que esta historia tenga éxito entre su público. 


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Huelga de profesores. Gabby Matthews (2012)

Romance entre un repetidor —problemático— de instituto y una ex compañera estudiosa y aplicada— que ha llegado a convertirse en su profesora. A simple vista, no parece que el argumento sea gran cosa y que no haya mucha originalidad en el desarrollo (sólo tiene 55 páginas). Sin embargo, aquí lo importante es el estilo narrativo, en el que las metáforas son sutiles, toman el control del algunas escenas y permiten que la lectura sea muy fluida, a la vez que disimulan la «desnutrición» del argumento.  




Terminamos con, más que un consejo, una advertencia importante: no hagas apología de prácticas que atenten contra la libertad sexual del individuo, o que vayan en contra de los derechos humanos o de los animales. Aquí hemos de ponernos serios y trazar una frontera muy visible entre lo que es censurable y lo que no. Ten muy presente que una cosa es hablar sobre un tema determinado (con un trasfondo de denuncia, por ejemplo) y otra cosa es ensalzar, hacer apología de algo ilegal, de algo prohibido, reprensible y falto de ética.




Si quieres leer más sobre el tema clica en 5 Reglas de oro para escribir una novela erótica



Por:  @NLutefisk

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2 comentarios:

  1. Gracias por la entrada. La advertencia final es difícil de interpretar. Pienso, por ejemplo, en Sade y "Los infortunios de la virtud", donde la protagonista sufre una violación tras otra y es una de las obras eróticas de más calidad que conozco (no soy una experta, porque tampoco es que haya leído muchas del género), hoy en día no sé si se interpretaría como una apología de la violencia sexual.

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    1. Es posible, Sonsoles. De todos modos, una cosa es narrar un hecho y otra cosa es incitar al lector a que imite a los personajes. Todo dependerá de la intención del autor.

      Gracias por tu aportación.

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