lunes, 2 de noviembre de 2015

Entrevista al actor Octavi Pujades



Octavi Pujades hace 41 años nació en Sabadell pero según dice él "porque en Cerdanyola, mi pueblo, no hay hospital."
Siempre ha vivido allí salvo cuando se ha visto obligado a abandonarlo algunas temporadas por motivos de trabajo. Cuando le preguntamos si tiene hermanos nos dice con tono afable: "Hijo único. Eso explica tantas, tantas cosas..." Así es de espontáneo.


La mayoría lo habéis visto tras la pantalla, ya como un rostro habitual de la televisión dado que a pesar de lo joven que es, lleva muchos años dedicándose a un peculiar y divertido trabajo: actor.
No se sabe mucho de su vida personal ni sobre sus proyectos laborales. Son sus seguidores, acérrimos ellos, los que saben sus movimientos. Nosotros, desde Luhu editorial, le preguntamos algunas curiosidades de él que aún no sabéis.


Tu caso es un caso curioso. A pesar de tu imagen sexy eres alguien que estudió una carrera científica y terminó haciendo arte. ¿Por qué ese giro de rumbo?

Por casualidad. Empecé a hacer trabajillos de imagen mientras preparaba el MIR, y así me salió mi primera serie: Happy House, en el año 99.


Estuviste a punto de estudiar psiquiatría. Es una profesión que genera cierto estupor. ¿Por qué te atrajo, por imposición, vocación, tradición…? 

No llegué a estudiarla. Saqué la plaza, pero renuncié a ella para dedicarme a ésto. Y, si te soy sincero, la elegí porque el funcionamiento de la mente humana me parece fascinante, y me pareció la más “creativa” de las especialidades médicas.. Me gusta ver cómo se altera la mente; te hace entender cómo funciona, y lo compleja y maravillosa que es la forma como concebimos, interpretamos y nos relacionamos con nuestro mundo, tanto exterior como interior.


¿Alguna anécdota en medicina? 

No he ejercido nunca, pero desde tercero de carrera (y son seis años) ya lo haces todo en el hospital, así que he visto bastante... Quizás lo más impactante fueron mis primeras prácticas, que fueron... ¡En la UCI! Aprendiendo a intubar con un cadáver fresco en un box a escondidas de la familia, a la que oíamos llorar al otro lado de la puerta...





¿Cuándo descubriste tu vena artística? 

Siempre ha estado allí. Lectura, dibujo, escritura... Desde muy chiquitín. Era un niño solitario e imaginativo, y eso al final nunca acaba bien...


¿A qué edad empezaste con la interpretación?


 Tarde, a los veinticinco años.


¿Y qué es lo que te enganchó a ese oficio?

La oportunidad de vivir muchas vidas y experiencias distintas. La falta de rutina.


¿En qué papel u obra te diste cuenta de que sería el oficio que te daría de comer?

Tras la primera vez que hice teatro empecé, por fin, a sentir que era un actor.


¿Qué tipo de registro es el que más te cuesta?

El drama. Muy bien escrito tiene que estar para sentirme a gusto interpretándolo, y aun así... Mi entorno natural es la comedia.


¿Qué papel te queda pendiente por hacer?

Pues no sabría decirte. ¡Hay infinidad de ellos!


Dinos, ¿cuál es tu obra teatral preferida?

Pues, no sé porqué, me impactó mucho en su momento “Tito Andrónico”. Rarito que es uno.





¿Y tu obra cinematográfica preferida?

Uf... Hay tantas... "El Club de la Lucha", "Johnny cogió su fusil", "Blade Runner"... Seguiría hasta el infinito... El cine es arte, y es muy, muy difícil de objetivizar y sistematizar.


¿Para tus fans? ¿Aficiones?

 Deporte. Lectura. Cine. Más cine.


Parece que te has inclinado últimamente por el teatro. Cuales son los pros y los contras?

Pros: Me contratan. El contacto con el público. La oportunidad de darle mil vueltas a un personaje, función tras función. Contras: Peor pagado. Los ensayos.


¿En qué estás trabajando actualmente? ¿Tienes proyectos en ciernes?

Acabo de terminar un mes en el Microteatre de Barcelona con un texto escrito, dirigido e interpretado por mí, “Salta conmigo”, y estoy de gira con un musical infantil muy entretenido, “Gisela y el Libro Mágico”.


Nosotros somos una editorial LGBT y tú eres un icono LGBT. ¿Has ayudado al colectivo alguna vez con tu imagen?

Siempre que puedo, con esta causa y con cualquier otra que merezca la pena defender. Cuando, por las razones que sean, adquieres una mínima notoriedad, es de ley ayudar a dar voz a aquellos a los que se escucha menos.


¿Te ves en un futuro dirigiendo una película o escribiendo obras?

Oh, sí. Escribir ya lo hago...

(Tendremos que ficharlo en Luhu Editorial, of course)

Entrevista por @La_Kristo

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